Cuenta una anécdota que cierta ganadora del Premio Planeta, dijo en una entrevista en televisión que murciélago era la única palabra del idioma castellano que contenía las 5 vocales.
Un lector envió la siguiente carta al diario ABC para animar a tan ilustre señora a ampliar sus conocimientos:
¡Confiturera, frene la euforia!
Un arquitecto escuálido llamado Aurelio (o Eulalio, no estoy seguro) dice que lo más auténtico es tener un abuelito que lleve un traje reticulado y siga el arquetipo de aquel viejo reumático, desahuciado y repudiado, que consiguiera en su tiempo ser esquilado por un comunicante que cometió adulterio con una encubridora cerca del estanquillo (sin usar estimulador).
Señora escritora: si el peliagudo enunciado de la ecuación la deja irresoluta, olvide su menstruación y piense de modo jerárquico. No se atragante con esta perturbación, que no va con su milonguera y meticulosa educación, y repita conmigo, como diría Cantinflas: ¡Lo que es la falta de ignorancia!
Partiendo de un listado de todas la palabras del DRAE partiendo de un listado de todas las palabras del DRAE vamos ea extraer todas las que contienen las 5 vocales. Como son aproximádamente 100000 palabras en primer lugar las separamos en diferentes archivos según el número de letras. Para eso usamos la función de texto LARGO del Excel. Ordenándolas por longitud copiando y pegando hacemos seis archivos: palabras 1-8;palabras 9-10; palabras 11...
El siguiente paso es separar las letras de cada palabra mediante la función EXTRAE. Y obtenemos algo parecido a lo siguiente:

En la misma hoja y mediante la función y mediante la función CONTAR.SI hacemos que nos cuenta las "a","á","e","é"
Confiturera frene su euforia
Estaba yo realizando una ecuación matemática junto a mi abuelito mientras él se acordaba de sus tiempos de aceitunero y su aceituno del jardín, junto a un acuífero. Al acabar esa dificultosa cuenta me llegó una sensación eufórica, un sentimiento auténtico campestre, vivía cerca de la tierra del botafumeiro, Galicia. En los tiempos de mi abuelo todas las tardes iban al autocine. Me siguió contando sobre su juventud, mientras yo estaba con el abaniqueo por el excesivo calor de aquel día.